Relato de un choque simple pero compuesto.
Charlie, con todo el respeto y el cariño del caso; tratando de buscar el lado amable de la experiencia de anoche.
Hablando de lulitos como dice piperubio en un post anterior a este, lamentablemente y con el corazón en la mano, a los que no se enteraron, tengo que contarles que la Princesa ayer quedó como un lulo cuando está maduro y se cae del árbol: magullada… anoche, a Charlie y su Princesa, los borró un Rafael Méndez de la vida real.
El “Gerente Comercial” de Los Coches (Concesionario Automotriz Bogotano) bajaba de oriente a occidente por la calle 85, al igual que Charlie en su Princesa con 3 días de haber salido del taller; Pero en su afán de buscar a la doctora Maldonado, don Real-Méndez se “botó” irresponsablemente a hacer el giro a la izquierda sobre la carrera 11. No fueron suficientes los dotes de Centella de Charlie ni su reconocida experiencia en BMW Dakar para hacerle el “quite” a don Real-Méndez quien le acertó un golpe a la Princesa con su llanta delantera izquierda al nivel de la “patada“… Charlie rodó aproximadamente 3 metros y medio, sobre la “patada“, tapa derecha, “babero o escudo“, selector, rodilla y codo del mismo lado; rasgó su camisa más elegante y su favorita (dicho por él), la de mancornas, la de presentar campaña… pero el golpe más duro lo recibió en el corazón.
Se levantó, con la tembladera del caso, paró a la Princesa y la vio tan magullada que lo único que pudo hacer fue darle “recall” al celular… – “Aló?, Quiubo Charlie!”, - “Javi véngase para la 85 con 15 que me espicharon la moto”. En ese momento me imaginé que había pasado una volqueta del cerrejón por encima de la Princesa con Charlie todavía montado en ella.
Así que les conté a quienes ya estábamos en la reunión y cual taxistas gavilleros arrancamos en manada: el aviso que les di fue algo como –“hay un 10-46 (accidente con herido) en la 85 con 11 posible 10-47 (conductor borracho)” y todos: -“erre”. Cuando llegamos y vimos la escena lo primero que vimos fue a Real-Méndez “manotiando más que ahogado en el Tayrona” y fuera de todo emputado… El policía y su carro atravesado en la 11 evidenciando el giro prohibido que estaba realizando y lo más acertado que lograba decir era: -“es que estaba esquivando un taxi hermano yo no iba a voltiar”.
Vimos que Charlie estaba entero, la moto bien maltratada pero menos mal no pasó de latas… una camisa rota y la tristeza de ver a la Princesa espichada.
Después de una discusión un poco acalorada entre las partes, después oír a cuanto sapo daba su opinión, entre esos un escolta de 60 años en una camioneta de vidrio polarizado que aconsejaba en secreto al irresponsable conductor y después de oír el “experto” dictamen de un amigo de este señor que decía –“Esperemos a mi amigo que él sabe del tema porque tiene moto” y quien como era de esperarse resultó ser un todo un experto en Piaggio más concretamente en Vespa: - ”esos repuestos se consiguen en el centro o sino en el concesionario de Vespa Colombia” –“hombre, estas motos son italianas, están descontinuadas ya son casi unas clásicas, no hay representante de la marca en el país, hay que importar esos repuestos de Italia o de Estados Unidos”. -“Queeeeeehh…. si yo tengo amigos que tienen carros de hace 30 años y todos los repuestos los compran en el centro”. No se que carros tendrán los amigos de esta persona de 30 años de antigüedad y que a demás se consigan los repuestos en el centro, pero que sean clásicos de Mercedes (1 2), BMW, Alfa Romeo, Porshe, Ford, Mini, Jaguar, no creo y menos que sepa de Ducati, Harley, Indian, Royal Enfield o está bien por lo menos Susuki, Yamaha, Honda, pero al momento no me he podido dar una idea de que moto tenga este personaje (no quiero sugerir marcas para no ofender a nadie); pero gracias a ese conocimiento natural e innato, profundo y sobre todo esa seguridad que mostró al esbozar tantas sandeces este amigo, quiero hacer un símil usándome como ejemplo: lo que este señor proponía es más o menos instalarle a mi BMW del 82 la bomba del agua de un Renault 18 del 85 porque los dos son beige.
Finalmente y después de reírnos en silencio de las barbaridades que oíamos de dos autoridades en el tema automovilístico y motociclístico se llegó al acuerdo de ir a Dipiaggio mañana sábado, cotizar los repuestos y la mano de obra de latonería y pintura para que este señor corra con los gastos de arreglo de la Princesa.
Por lo pronto Charlie para pesar de todos seguirá andando en la Dakar mientras la Princesa recibe unos retoques no programados.
Para concluir, y como era de esperarse, la Princesa se levantó, se quitó la las piedritas de pavimento, se recogió el pelo, se sacudió las nalgas 2 o tres veces, prendió y nos acompañó toda la noche con su alegria…
















